La estimulación cognitiva o psicoestimulación en personas con enfermedades neurodegenerativas busca ralentizar el deterioro, potenciando principalmente aquellas habilidades cognitivas que están preservadas y mantenerlas durante el mayor tiempo posible.

La intervención viene guiada por una evaluación y planificación por una psicóloga clínica.
Las actividades y ejercicios son adecuados para el nivel cognitivo de las personas afectadas por la Enfermedad de Parkinson y orientados hacia aquellas habilidades que potencian en cada persona en particular. Se trabajan áreas como la memoria, cálculo, los procesos de pensamiento abstracto, la atención, las funciones ejecutivas, etc.

 

Siendo algunas de las sintomatologías específicas de la Enfermedad de Parkinson como son:
1.- Déficit de atención.
2.- Deterioro cognitivo relacionado con la memoria y las funciones ejecutivas.
3.- Enlentecimiento en el procesamiento de la información.
4.- Inhibición del control de impulsos.
5.- Alteraciones del estado de ánimo: apatía, ansiedad, depresión.

Enfocamos las actividades de terapia cognitiva en este sentido, realizando talleres de Gestión de emociones y Entrenamiento de memoria entre otros.