Puede ayudar a retrasar la progresión de los trastornos motores, permitiendo mayor grado de autónoma para realizar actividades de la vida cotidiana.

El ejercicio físico es uno de los pilares de una vida saludable, constituyendo una parte fundamental del tratamiento en la Enfermedad de Parkinson.

Mejora el equilibrio y reduce las caídas. Puede ayudar a retrasar la progresión de los trastornos motores, permitiendo mayor grado de autónoma para realizar actividades de la vida cotidiana.

El campo específico de la Actividad Física Adaptada es el campo terapéutico.

Los objetivos específicos de la actividad física adaptada se hacen a nivel de contenidos, metodología, material e incluso se hacen adaptaciones de actividades física general, ya que esto se hace con el fin de que la actividad física pueda ser practicada por cualquier persona.

Objetivos Específicos:

  1. Reeducar aquellos patrones de movimiento que están alterados o disminuidos.
  2. Aportar estrategias para mejorar las dificultades en iniciar un movimiento.
  3. Mejorar la movilidad necesaria para la realización de las actividades de la vida diaria.
  4. Presentar el tropismo muscular y estimular la circulación sanguínea.
  5. reeducar la postura, para prevenir así dolores derivados de malas posiciones mantenidas.
  6. Mantener y/o mejorar los volúmenes respiratorios, comprometidos por la rigidez y la dificultad de movimiento torácica.
  7. Mantener las reacciones de enderezamiento, el equilibrio y la coordinación.