La actividad física en las personas con la enfermedad de Parkinson tal y como hemos indicado anteriormente va encaminada a mejorar su calidad de vida del paciente, facilitando los movimientos que va a realizar en su día a día. Movimientos como sentarnos o levantarnos de una silla se ven dificultados en estas personas debido a la rigidez muscular otro de los síntomas más representativos de esta enfermedad es la excesiva inclinación del torso hacia delante, por lo que la corrección postural y potenciación de la musculatura del tronco y especialmente del abdomen, participan activamente en una buena postura. Son temas básicos a tratar en la actividad física planteada.

Con esta actividad dirigida mejorará la coordinación ayudando a facilitar el movimiento de la marcha, que suele verse mermado debido a la enfermedad.

 

Los objetivos más importantes a conseguir:

  • Recuperar el rango de movimiento de las articulaciones
  • Mejorar el movimiento
  • Corregir y mejorar la postura
  • Mejorar el equilibrio y la coordinación

 

Lugar para la realización de la actividad física

Para la realización de este proyecto utilizamos as instalaciones deportivas PANDO AISIA que Portugalete tiene en la Villa, que son ejemplo de accesibilidad en Bizkaia y el resto de comunidades autónomas ya que dispone de una piscina de suelo regulable que facilita a personas con diversidad funcional el poder ejercer su derecho a la realización de actividad física tal y como es nuestro caso.

 

En esta línea queremos garantizar y facilitar el acceso a la práctica de deporte y actividad física de calidad a todas las personas con la enfermedad de Parkinson.

Se trata de lograr que la práctica de actividad física se pueda hacer sin límites y sin barreras; nos referimos, por tanto, en el que las personas con Parkinson tiene cabida, partiendo de la premisa de que el derecho a participar en él es universal.